Bienvenid@
El tiempo permanece amurallado en esta ciudad con nombres de colores, sombras acechantes de los que no fueron y pudieron ser, muros capaces de abrir o cerrar bocas y de imaginar rostros de seda ...
Últimos textos
Peso ancestral - Alfonsina Storni
Alfonsina Storni (1892-1938), una de las voces mayores de la poesía hispanoamericana de comienzos del siglo XX, publicó este breve poema en su libro «Irremediablemente» (1919). En apenas doce versos condensa el mandato de entereza masculina heredado por generaciones y el precio que paga la mujer al recibir, en una sola lágrima, «dolor de siglos». Una pieza mínima y contundente, menos citada que otros clásicos de la autora, ideal para descubrir su voz.
métrico decimal
El hombre es el único animal que se preocupa por cuánto le mide.
Más aún si lo compara con lo que se espera de él.
Pregunta a la T.I.A.
¿Qué método para la cuarentena de los posibles infectados en el barco no enfermos consideras mejor desde el punto de vista del riesgo médico para terceros?
a) Extraerlos del barco en grupos y enviarlos a diferentes países del mundo. Principalmente a grandes ciudades con millones de habitantes.
b) Trasladarlos a otro barco limpio y que realicen la cuarentena en él mientras sean asintomáticos.
Vía | Gemini
Noticias
Parece imposible superar el patetismo tan crudo que plantea Gógol en las pocas páginas de este relato. El personaje de Akaki Akákievich apenas se nos presenta en unas cuantas líneas; poco sabemos de él, nada conocemos de su pasado ni de sus circunstancias. Sin embargo, esto no es óbice para que inmediatamente establezcamos una conexión con él, para que sintamos a este pobre desdichado como alguien cercano. Alguien íntimo.
La escritora Shirley Jackson (1916-1965) publicó su primera novela The Road Through the Wall en 1948, a la que siguieron Hangsaman (1951), The Bird’s Nest (1954), The Sundial (1958) y We Have Always Lived in the Castle , en 1962, que obtuvo una valiosa publicidad extraliteraria cuando al marido de Shirley Jackson se le ocurrió hacer público, en las páginas de un conocido rotativo, que su autora había practicado la brujería, cosa que ésta negó rápidamente. No obstante, después de su muerte se supo que semejante desmentido sólo trataba de evitar el rechazo de la opinión pública hacia su persona. Según explicó su hijo, Laurence Hyman, su madre poseía un tablero Ouija y cartas del Tarot y sabía perfectamente cómo utilizarlos, además de unos quinientos libros sobre ocultismo. La maldición de Hill House (The Haunting of Hill House, 1959), considerada una de las principales novelas de horror del siglo XX, narra el inquietante experimento de John Montague, doctor en Filosofía y antropólogo, que lleva años entregado al estudio de «las perturbaciones psíquicas» que suelen manifestarse en las «casas encantadas». Infructuosamente ha buscado una casa idónea, cuando un día oye hablar de Hill House, una mansión solitaria y de siniestra reputación. Montague decide alquilarla y busca ayudantes dispuestos a pasar una temporada en ella: Eleanor, una mujer desdichada que, tras once años cuidando a su arisca madre inválida, se ha vuelto una persona solitaria; Theodora, joven alegre y curiosa, seleccionada por su increíble capacidad telepática; y Luke, vividor y mentiroso, incluido en el grupo por exigencia de la propietaria, su tía. El objetivo: tomar notas de cualquier fenómeno paranormal que se presente para documentar el libro sobre casas encantadas que prepara el doctor. Las alucinantes experiencias que vivirán en la casa será mejor que el lector las descubra por sí mismo.




la lectura como búsqueda, la escritura, como acto de amor