Vidas paralelas
Erase una vez en la que de entre todas las cosas que ocurren hubo una que paso a relatarte.
Era el día 23 de abril de 2103 cuando Aura774132 entró en casa y se acomodó en el sofá.
Finalizado su tiempo de trabajo un trasporte seguro le llevó a él y a otros trabajadores a sus residencias seguras. Habitáculos compuestos por una estancia con un sofá cama, una mesa baja, una televisión-servidor integrada y un cuarto para el aseo.
© azx
Bienvenid@
El tiempo permanece amurallado en esta ciudad con nombres de colores, sombras acechantes de los que no fueron y pudieron ser, muros capaces de abrir o cerrar bocas y de imaginar rostros de seda ...
Últimos textos
Navytales v2010 - Ella siempre decía que si
ELLA SIEMPRE DECÍA QUE SÍ
Ella siempre decía que sí porque había aprendido que nunca se sabe bajo qué apariencia puede esconderse un ángel y no quería que volviera a pasar lo que había ocurrido con Ezequiel, el herrero. Decía que sí a las miradas, a los movimientos, a los saludos, a los gestos... Decía que sí con una sonrisa, tímida y breve, que pretendía ante todo mostrar su buena disposición ante la posible aparición de uno de ellos. Luego bajaba discretamente la cabeza para no dar lugar a malentendidos. No es que lo de los ángeles ocurriera muy a menudo pero, a veces, ocurría.
© Vichoff
Ella siempre decía que sí porque había aprendido que nunca se sabe bajo qué apariencia puede esconderse un ángel y no quería que volviera a pasar lo que había ocurrido con Ezequiel, el herrero. Decía que sí a las miradas, a los movimientos, a los saludos, a los gestos... Decía que sí con una sonrisa, tímida y breve, que pretendía ante todo mostrar su buena disposición ante la posible aparición de uno de ellos. Luego bajaba discretamente la cabeza para no dar lugar a malentendidos. No es que lo de los ángeles ocurriera muy a menudo pero, a veces, ocurría.
© Vichoff
Navytales v2010 - La hija del Técol
La hija del Técol
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Mi madre está de los nervios, mil veces más excitada que yo mismo, que no me encuentro exactamente nervioso sino algo incómodo y tenso.
Y no debería ser para tanto, simplemente sucede que esta noche voy a conocer a los padres de la chica con la que salgo desde hace tres años. Y al fin ha llegado ese gran día, precisamente hoy -veinticuatro de diciembre- voy a conocer a la familia de la mujer a la que amo.
Me da cosa dejar a mi madre sola esta noche, la verdad, pero Cecilia ha insistido tanto que no puedo negarme. Por otro lado mamá está encantada, no le importa que nadie haya sugerido invitarla a ella, sólo quiere que mis relaciones con esa chica se “formalicen”.
© Archiduque Rainer Della Maif von Medina Arunda und Taxis
Descarga la edición en PDF.
Léelo en el blog del autor.
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Mi madre está de los nervios, mil veces más excitada que yo mismo, que no me encuentro exactamente nervioso sino algo incómodo y tenso.
Y no debería ser para tanto, simplemente sucede que esta noche voy a conocer a los padres de la chica con la que salgo desde hace tres años. Y al fin ha llegado ese gran día, precisamente hoy -veinticuatro de diciembre- voy a conocer a la familia de la mujer a la que amo.
Me da cosa dejar a mi madre sola esta noche, la verdad, pero Cecilia ha insistido tanto que no puedo negarme. Por otro lado mamá está encantada, no le importa que nadie haya sugerido invitarla a ella, sólo quiere que mis relaciones con esa chica se “formalicen”.
© Archiduque Rainer Della Maif von Medina Arunda und Taxis
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Noticias

Marco Stanley Fogg está a las puertas de la edad adulta cuando los astronautas ponen el pie en la luna. Hijo de padre desconocido, fue educado por el excéntrico tío Victor, que tocaba el clarinete en orquestas de mala muerte. En los albores de la era lunar, muerto su tío, Marco va cayendo progresivamente en la indigencia, la soledad y una suerte de tranquila locura de matices dostoievskianos, hasta que la bella Kitty Wu lo rescata. Marco empieza entonces a trabajar para un viejo pintor paralítico y escribe su biografía, que éste quiere legar a su hijo, al que no llegó a conocer. Tras un largo periplo que lo lleva hasta el Oeste y bajo el influjo de la omnipresente luna, Marco descubrirá los misterios de su origen y la identidad de su progenitor.
Títulos de Tolstói, Dostoyevski y Leskov regresan en nuevas traducciones en una colección de El Aleph y Mario Muchnik 

la lectura como búsqueda, la escritura, como acto de amor