Bienvenid@

la lectura como búsqueda, la escritura, como acto de amor

El tiempo permanece amurallado en esta ciudad con nombres de colores, sombras acechantes de los que no fueron y pudieron ser, muros capaces de abrir o cerrar bocas y de imaginar rostros de seda ...
Últimos textos
Navytales v2010 - Ya vienen, ya llegan
Textos · Eventos · Leer
Ya vienen, ya llegan

Childhood Memories

Once upon a time I was a little kid, seven or eight years old. It is not that I had to be proud of that, I had not any merit of being that. It was mostly like a shame to be that small, but people around me had forgiven my insolence of being so small.

It was about like soup time. Then...


--------- snipped ---------

O sea que era algo así como la hora de la cena.
Navytales v2010 - Divagación
Textos · Eventos · Leer
© gsmiga - DIVAGACIÓN
Heme aquí, caminando al borde del río. Sigo su curso que me llevará al mar. Son las nueve y cuarto de una gélida mañana de Navidad. Completamente solo, sin cruzarme con los habituales andarines, siento encima de mí el cielo gris, que contribuye a enfriar el escaso ánimo con que afronto la caminata. Al borde del agua la escarcha tamiza la vegetación y una madrugadora urraca que sale por mi izquierda se mente entre una mata de fentos a buscar algún alimento que sus perspicaces ojos han divisado.
Navytales v2010 - La luz de una estrella que no existe
Textos · Eventos · Leer
LA LUZ DE UNA ESTRELLA QUE NO EXISTE

1. Prince estaba muerto. No había duda: estaba muerto, por mucho que se empeñaran en reanimarlo echándole agua por la cara y dándole guantaditas. Acurrucado en aquella manta roja que les habían regalado los jóvenes voluntarios, murió mientras dormía sobre la colchoneta de espuma de bordes desmigajados. Se había meado encima además. Tenía un ojo abierto y otro medio guiñado, como si espiara a la muerte por el agujero de una cerradura.

© Sap
Noticias
"Mujer. Una geografía íntima", de Natalie Angier
Noticias · · Leer

Volvemos a reseñar otro libro de la ganadora del premio Pulitzer Natalie Angier. Si en El canon, Angier se revelaba como una divertida y lenguaraz escritora sobre toda clase de asuntos relacionados con la ciencia, aquí la encontramos algo más contenida y solemne, aunque sin perder ni un ápice de su frescura, rigurosidad, cercanía y, por qué no, ese tono propio de Lorelai Gilmore que tanto la caracteriza.

Mujer. Una geografía íntima constituye una minuciosa investigación en la que afloran todo tipo de datos fascinantes acerca de las mujeres, desde el ámbito de cuerpo hasta el de su comportamiento, desde el punto de vista de la literatura, la historia, la medicina, el arte o la ciencia. ¿Cuál es la finalidad del orgasmo? ¿Por qué las mujeres se emperejilan más para otras mujeres que para los hombres? ¿La leche materna es más fascinante de lo que parece? ¿Y los senos, por qué son como son? ...
Correspondencia (1951-1970)
Noticias · · Leer

Esta Correspondencia entre Paul Celan (Czernowitz, Bucovina, 1920-París, 1970) y Gisèle Celan-Lestrange (París, 1927-1991) es un doble viaje que marca el tiempo de intensas cercanías y de silencios dramáticos, desde los primeros encuentros a finales de 1951 hasta aquellas distancias de los últimos años que se registran apenas unas semanas antes de la desaparición del poeta, en abril de 1970. Entre una y otra fecha discurre una historia intensa que la Correspondencia aquí editada describe con materiales que recorren por igual la experiencia humana, la vida amorosa, la biografía intelectual, los difíciles pasos de la escritura y del arte, ese viaje que va discurriendo entre las dos orillas de uno y otro, y que ha sido documentado de manera celosa por Bertrand Badiou.
Me cago en mis viejos.
Noticias · Noticias · Leer
El diario adolescente de Carlos Cay, en forma de libro

Después de un verano extraño, de una escurridiza pero intensa presencia en EL PAÍS con su diario entre nihilista, tierno y furioso, Carlos Cay vuelve a dar señales de vida. Lo hace con un libro en el que reunirá los artículos que aparecieron en la Revista de Verano bajo el título Me cago en mis viejos...