Yu Hua nació en 1960 en Hangzhou y se crió en Haiyan, en la provincia de Zhejiang, hijo de un cirujano. Antes de dedicarse a la literatura trabajó unos años como dentista, y sus primeros relatos, publicados en los años ochenta, lo situaron en la vanguardia experimental china, con una prosa fría y una violencia casi clínica que sacudió a los lectores de la época.
A comienzos de los noventa giró hacia un realismo más cálido y emotivo sin perder la ironía. «Vivir» (1993), llevada al cine por Zhang Yimou, y «Crónica de un vendedor de sangre» (1995) lo convirtieron en uno de los novelistas chinos más leídos dentro y fuera de su país. Sus libros se han traducido a decenas de idiomas y le han valido premios internacionales como el Grinzane Cavour italiano.
Su obra mezcla tragedia histórica y comicidad popular: cuenta los vaivenes de la China de Mao y de la reforma a través de gente corriente que aguanta lo inaguantable. También ha publicado ensayos sobre la China actual, como «China en diez palabras».
Yu Hua pertenece a la generación que creció durante la Revolución Cultural (1966-1976) y empezó a escribir en la apertura de los ochenta, cuando la literatura china se liberó del realismo socialista y descubrió a Kafka, Borges o Kawabata. El llamado grupo de la vanguardia (Can Xue, Ge Fei, Su Tong, Yu Hua) experimentó con la forma y con la crueldad; en los noventa, con el auge del mercado, varios derivaron hacia relatos más narrativos y accesibles, y de ahí vienen sus grandes novelas sobre la memoria colectiva.
Obras recomendadas
Argumento. Tras su muerte, un hombre vaga durante siete días por un más allá donde se encuentra con otros fallecidos sin sepultura. Mezcla de fantasía y crónica social, sirve de balance crítico a la China contemporánea.
Obra tardía y más experimental, para quien ya conoce al autor y quiere ver cómo evoluciona su mirada.
Argumento. Dos hermanastros crecen en un pueblo durante la Revolución Cultural y se enfrentan a la China del enriquecimiento rápido. Es una sátira desmesurada, a medio camino entre la farsa y la tragedia, en dos grandes partes.
Amplía el retrato al periodo de la reforma y el consumismo; conviene leerla con el tono de Yu Hua ya conocido.
Argumento. Xu Sanguan, obrero de una fábrica de seda, recurre una y otra vez a vender su sangre para afrontar las desgracias de su familia. Con humor y ternura, el libro retrata la China de las décadas centrales del siglo XX.
Segundo paso natural: repite la fórmula de Vivir (gente humilde, historia convulsa) con una voz más cómica.
Argumento. Fugui, hijo de un terrateniente, dilapida la fortuna familiar en el juego y debe aprender a ganarse la vida como campesino. A lo largo de décadas de guerra, campañas políticas y hambrunas, la novela sigue su existencia y las pérdidas que la acompañan.
Es la puerta de entrada ideal: breve, muy emotiva y representativa del giro de Yu Hua hacia el gran realismo popular.
Guía de orden de lectura
- Vivir 1993
- Crónica de un vendedor de sangre 1995
- Hermanos 2005-2006
- El séptimo día 2013

