Samuel Beckett, escritor irlandés establecido en Francia que escribió en inglés y en francés, llevó el teatro y la novela a un límite de despojamiento y economía casi musical. Sus personajes, atrapados en la espera y el fracaso, hablan con un humor seco que convierte la desolación en espectáculo.
Recibió el premio Nobel de Literatura en 1969 y se le considera una de las figuras centrales del teatro del absurdo y de la literatura del siglo XX.
«Ever tried. Ever failed. No matter. Try again. Fail again. Fail better.»— Worstward Ho (1983)
Amigo de Joyce en su juventud, Beckett vivió la Segunda Guerra Mundial en Francia y escribió su obra mayor en la posguerra, en el clima del existencialismo y el teatro del absurdo, junto a Ionesco, Adamov o Genet.
Obras recomendadas
Argumento. Primera parte de su trilogía novelesca: Molloy y Moran narran, en dos partes especulares, una búsqueda errante y cada vez más degradada.
La más exigente; conviene dejarla para el final, cuando ya se está habituado a su voz y a su lenguaje.
Argumento. Winnie, enterrada hasta la cintura en un montículo, repasa sus objetos cotidianos y mantiene un optimismo obstinado ante la mirada casi muda de su marido.
Monólogo conmovedor y de gran fuerza; funciona bien tras conocer el tono de las dos obras anteriores.
Argumento. En un refugio cerrado, Hamm, ciego e inválido, y su criado Clov repiten una rutina de órdenes y réplicas mientras el mundo exterior parece haber terminado.
Segunda parada: más sombría y concentrada que Godot, muestra su depuración formal.
Argumento. Dos vagabundos esperan junto a un árbol a un tal Godot que nunca llega, y entretanto conversan, discuten y se cruzan con otros dos personajes extraños.
La obra más famosa y accesible, con un humor casi de music-hall; la mejor puerta para entrar en su mundo.

