Rafael Alberti (El Puerto de Santa María, 1902 - Cádiz, 1999) es una de las voces centrales de la Generación del 27. Llegó a la poesía desde la pintura y desde la nostalgia de la bahía gaditana, y con Marinero en tierra ganó el Premio Nacional de Literatura en 1925. Su obra recorre el neopopularismo andaluz, el gongorismo, el surrealismo angustiado de Sobre los ángeles y, tras la Guerra Civil, la poesía comprometida y la del exilio en Argentina e Italia.
Militante comunista y poeta de combate durante la guerra, supo convertir la desazón personal y el dolor histórico en versos de una musicalidad extraordinaria. Volvió a España en 1977 y fue diputado en las primeras Cortes democráticas. En 1983 recibió el Premio Cervantes. Merece recomendarse por su dominio de las formas, por su variedad y porque une como pocos la tradición popular y la vanguardia.
«Si mi voz muriera en tierra, llevadla al nivel del mar y dejadla en la ribera.»— Marinero en tierra (1925)
Alberti pertenece a la Generación del 27, junto a Lorca, Aleixandre, Cernuda, Guillén o Salinas, que armonizó tradición y vanguardia en torno al homenaje a Góngora de 1927. Su trayectoria atraviesa la República, la Guerra Civil y casi cuarenta años de exilio, lo que explica los cambios de tono entre la lírica pura de juventud, la crisis interior, la poesía cívica y la nostalgia del desterrado.
Obras recomendadas
Argumento. Memorias de infancia y juventud, de la bahía de Cádiz a la Residencia de Estudiantes, la Generación del 27 y la guerra. Un retrato vivo de una época y de sus protagonistas.
Cierra el itinerario: ayuda a leer toda su obra a la luz de su vida y de su círculo literario.
Argumento. Poema extenso en sonetos y otras formas que recorre los colores, las líneas y los grandes maestros de la pintura, como homenaje a su primera vocación. Une erudición, juego verbal y emoción sensorial.
Lectura más ambiciosa y de mayor virtuosismo formal; se disfruta mejor conociendo ya su evolución y su pasión por las artes plásticas.
Argumento. Primer gran libro del exilio, escrito en Argentina. Mezcla la nostalgia de España y del mar con el dolor por la guerra perdida, y alterna el soneto clásico con la elegía personal y colectiva.
Introduce al Alberti del destierro, de tono más grave y humano, tras haber conocido sus dos etapas previas.
Argumento. Libro de crisis personal y espiritual, escrito tras una profunda depresión, en el que los ángeles se vuelven figuras oscuras y destructoras. Su lenguaje, de herencia surrealista, plasma un paisaje interior de culpa y desamparo.
Segundo paso: muestra el giro hacia la vanguardia y es el libro que muchos consideran su cumbre. Conviene leerlo tras Marinero en tierra para apreciar el contraste.
Argumento. Poemario de juventud en el que un joven alejado de su bahía de Cádiz, tras mudarse a Madrid, evoca el mar y la infancia perdida. Recoge canciones breves y luminosas de aire popular, con una música depuradísima.
La puerta de entrada ideal: es su libro más accesible, breve y melódico, y fija las claves (el mar, la nostalgia) a las que volverá toda su obra.

