Pierre de Ronsard (castillo de la Possonnière, Vendômois, 1524 - Saint-Cosme, cerca de Tours, 1585) fue el príncipe de los poetas franceses de su siglo. De familia noble, sirvió de paje en la corte y una sordera precoz truncó su carrera diplomática y militar, de modo que se consagró a las letras bajo la guía del helenista Jean Dorat en el Collège de Coqueret.
Con Joachim du Bellay y otros siete poetas formó la Pléiade, el grupo que quiso enriquecer la lengua francesa imitando a los clásicos y a los italianos. Escribió odas pindáricas y horacianas, sonetos amorosos para Casandra, María y Elena, himnos y poemas políticos. Su voz combina la erudición con la sensualidad y una melancolía lúcida ante la fugacidad de la belleza. Merece recomendarse porque sus mejores versos sobre el amor y el tiempo siguen siendo de una belleza inmediata.
«Vivez, si m'en croyez, n'attendez à demain : / Cueillez dès aujourd'hui les roses de la vie.»— Sonetos para Helena
Ronsard escribe en el Renacimiento francés, bajo los reinados de Enrique II y de sus hijos, durante las guerras de religión. La Pléiade, cuyo manifiesto es la «Défense et illustration de la langue française» (1549) de Du Bellay, buscó que el francés rivalizara con las lenguas clásicas y con el toscano de Petrarca. Ronsard fue poeta de corte con Carlos IX y Enrique III, y tomó partido en los conflictos religiosos. Tras su muerte su prestigio decayó en el clasicismo, y fue recuperado por los románticos y por Sainte-Beuve.
Obras recomendadas
Argumento. Primer gran conjunto lírico de Ronsard, con odas de inspiración pindárica y horaciana sobre los placeres de la vida, la naturaleza y el poder del arte. Incluye la célebre «Mignonne, allons voir si la rose».
Cierra el itinerario: es la parte más ambiciosa y erudita de su programa poético, plagada de alusiones clásicas, y pide más paciencia, aunque contiene piezas deslumbrantes.
Argumento. El ciclo dedicado a Casandra y, en ediciones posteriores, a María y otras amadas, inspirado en Petrarca. Combina la pasión sensual, la mitología y la queja amorosa en sonetos de gran musicalidad.
Segundo paso: muestra al Ronsard joven y petrarquista, más ornamentado y cargado de mitología, que se aprecia mejor tras la sencillez de la madurez.
Argumento. Colección de sonetos dedicados a Hélène de Surgères, dama de la reina, escritos por un poeta ya maduro. Alternan el homenaje, el desengaño y la meditación sobre la vejez y la muerte.
Por dónde empezar: son los poemas de madurez más célebres y accesibles, con el famoso «Quand vous serez bien vieille», una buena muestra de su voz serena y melancólica.
Guía de orden de lectura
- Sonetos para Helena (Sonnets pour Hélène) 1578Texto íntegro en francés (Wikisource)
- Los Amores (Les Amours) 1552Texto íntegro en francés (Wikisource)
- Odas (Les Odes) 1550-1552Texto íntegro en francés (Wikisource)

