Pedro Calderón de la Barca (Madrid, 1600-1681) es la gran figura del teatro barroco español en la etapa posterior a Lope de Vega. Formado con los jesuitas y en Salamanca, fue soldado, dramaturgo de corte de Felipe IV y, ya ordenado sacerdote, capellán real. Escribió más de un centenar de comedias y unos ochenta autos sacramentales.
Su teatro destaca por la arquitectura rigurosa de las tramas, la hondura filosófica y el cuidado verso, con imágenes y metáforas de enorme potencia. Entre la comedia de enredo, el drama de honor y el auto alegórico, Calderón convirtió en escena las grandes preguntas de su tiempo: el libre albedrío frente al destino, el sentido de la vida y el poder de la conciencia.
Merece recomendarse porque sus obras mayores siguen vivas en los escenarios y porque leerlo permite entender cómo el Barroco español pensó el mundo como un gran teatro.
«Que toda la vida es sueño, y los sueños, sueños son.»— La vida es sueño
Calderón vive en la España de los últimos Austrias, entre el esplendor cultural del Siglo de Oro y la decadencia política. Hereda la comedia nueva de Lope de Vega y la lleva a un estilo más reflexivo y simbólico, en diálogo con contemporáneos como Tirso de Molina, Rojas Zorrilla o Moreto, y con el pensamiento de la Contrarreforma. Su teatro de corte, con escenografías espectaculares, marca el cierre brillante del teatro áureo.
Obras recomendadas
Argumento. Auto sacramental alegórico en que un Autor divino reparte papeles a los hombres (el Rey, el Rico, el Labrador, la Hermosura, el Pobre) para representar la vida. Al final cada uno rinde cuentas de cómo ha interpretado el suyo.
Se deja para el final por su carácter alegórico y teológico: exige conocer el género del auto sacramental, pero resume la visión calderoniana del mundo como representación.
Argumento. El príncipe Segismundo ha sido encerrado desde su nacimiento por su padre, el rey Basilio, a causa de un horóscopo funesto. Sacado de la torre y devuelto a ella, duda de si lo vivido fue realidad o sueño, y debe decidir quién quiere ser.
La obra cumbre, que conviene leer con ya algo de oído para el verso barroco. Plantea libre albedrío, poder y desengaño con una densidad que recompensa la relectura.
Argumento. Ángela, viuda joven y encerrada por sus hermanos, usa una alacena secreta para comunicarse con el huésped don Manuel, que cree tratar con un espíritu. Entre equívocos, celos y enredos, la comedia juega con la apariencia y el ingenio femenino.
Segundo paso: muestra el Calderón ligero y brillante de la comedia de capa y espada, con humor y ritmo, antes de pasar a los textos más densos.
Argumento. Una compañía de soldados se aloja en Zalamea y el capitán don Álvaro deshonra a Isabel, hija del labrador rico Pedro Crespo. Elegido alcalde, Crespo exige justicia por encima de rangos y privilegios, y choca con la autoridad militar hasta que interviene el rey.
Es la mejor puerta de entrada: acción clara, personajes muy humanos y un conflicto de honor y justicia que se entiende sin conocer el contexto. Sirve para familiarizarse con el verso y el pulso dramático de Calderón.
Guía de orden de lectura
- El alcalde de Zalamea 1636 / 1642WikipediaTexto íntegro (Wikisource)
- La dama duende 1629WikipediaTexto íntegro (Wikisource)
- La vida es sueño 1635WikipediaTexto íntegro (Wikisource)
- El gran teatro del mundo 1633 / 1636Wikipedia

