Mijaíl Evgráfovich Saltykov, que firmó como Shchedrín (Spas-Ugol, 1826 - San Petersburgo, 1889), es el gran satírico de la literatura rusa del siglo XIX. Hijo de una familia de terratenientes, combinó la carrera de funcionario, que le llevó a ser vicegobernador de provincias, con una obra feroz contra la burocracia, la arbitrariedad del poder y la hipocresía de las clases dirigentes.
Su estilo, de ironía corrosiva y lenguaje a menudo alegórico para esquivar la censura, desemboca en una obra maestra de la novela familiar, «Los señores Golovliov». Merece recomendarse porque ofrece la otra cara del realismo ruso: menos psicológica que la de Dostoyevski o Tolstói, pero implacable como retrato de una sociedad y de sus vicios.
Saltykov-Shchedrín escribe en la Rusia posterior a la guerra de Crimea, entre las reformas de Alejandro II (abolición de la servidumbre en 1861) y el endurecimiento reaccionario posterior. Colaboró con la revista «El Contemporáneo» y dirigió «Anales de la Patria» junto a Nekrásov, en el entorno de la intelectualidad radical. Contemporáneo de Turguénev, Dostoyevski y Tolstói, hizo del humor y de la alegoría su manera de hablar de lo que la censura vetaba.
Obras recomendadas
Argumento. Serie de cuadros satíricos sobre los funcionarios y gobernantes de provincias, que son los «pompadures» y las «pompadurs». Es una sátira del autoritarismo paternalista y de la pretensión de educar al pueblo a golpe de decreto.
Va la última por ser la más ligada a su época y a las referencias de la Rusia de las reformas. Interesa al lector que ya conoce su mundo y desea ver sus orígenes como satírico.
Argumento. Retrato de una familia de terratenientes dominada por la matriarca Arina Petrovna y por su hijo Porfiri, apodado Judushka. Entre la avaricia, la hipocresía y la descomposición moral, la familia se devora a sí misma.
Es su obra cumbre y la que mejor justifica su fama fuera de Rusia. Va tercera porque es una novela sombría y larga que se aprecia mejor tras conocer su sátira más ligera.
Argumento. Crónica fingida de la ciudad de Glúpov ("Tontópolis"), narrada por sus archiveros, a lo largo de una galería de gobernantes grotescos. Parodia de la historia oficial de Rusia y del despotismo.
Va en segundo lugar porque amplía la sátira a un relato largo y más audaz. Conviene leerla tras los cuentos, con su humor ya familiar, para disfrutar de las alusiones a la historia rusa.
Argumento. Colección de fábulas políticas protagonizadas por animales, generales, terratenientes y funcionarios. Bajo la forma de cuento popular, retratan con humor ácido la estupidez del poder y la resignación de los sometidos.
Es la mejor puerta de entrada: relatos breves, ágiles y muy ingeniosos que dan la medida de su sátira sin exigir conocer el contexto ruso. Sirven para familiarizarse con su tono antes de abordar obras largas.
Guía de orden de lectura
- Cuentos de hadas para adultos (cuentos satíricos) 1869 / 1886Texto en ruso (Wikisource)
- Historia de una ciudad 1869 / 1870Texto en ruso (Wikisource)
- Los señores Golovliov 1875 / 1880Texto en ruso (Wikisource)
- Pompadures y pompadurs 1863 / 1874

