John Donne (Londres, 1572 - 1631) es la figura central de la llamada poesía metafísica inglesa. Nacido en una familia católica en tiempos de persecución, acabó ordenándose sacerdote anglicano y fue deán de la catedral de San Pablo, donde sus sermones le dieron enorme fama.
Su poesía une el ingenio intelectual con una intensidad física y emocional poco común: lo mismo escribe versos amorosos atrevidos que sonetos religiosos angustiados. Merece recomendarse porque habla de amor, culpa y muerte con una voz sorprendentemente moderna, y porque muchas de sus frases siguen vivas en el inglés cotidiano.
«No man is an island, entire of itself; every man is a piece of the continent, a part of the main.»— Devociones para ocasiones emergentes (Meditación XVII)
Donne vivió entre el final de la época isabelina y el reinado de Jacobo I, en una Inglaterra marcada por las tensiones religiosas entre católicos y anglicanos y por el choque de la ciencia nueva con la vieja imagen del cosmos. Sus contemporáneos fueron Shakespeare, Ben Jonson y, más tarde, poetas como George Herbert. Sus poemas circularon sobre todo en manuscrito y la mayoría se publicó póstumamente, en 1633.
Obras recomendadas
Argumento. Dos largos poemas, «Anatomía del mundo» y «Del progreso del alma», escritos por la muerte de una joven, Elizabeth Drury, a la que Donne convierte en símbolo de la corrupción del mundo tras la desaparición de la virtud.
Es la obra más difícil y menos accesible de la selección, por su extensión y su carga erudita; por eso va al final, para lectores que ya disfrutan del autor.
Argumento. Prosa escrita durante una grave enfermedad del autor, organizada en veintitrés fragmentos con meditación, súplica y reflexión. De ella proceden las frases «No man is an island» y la imagen de las campanas que doblan por todos.
Exige más paciencia, pero ofrece el lado reflexivo del autor y contiene sus páginas más citadas. Conviene leerla cuando ya se conoce su poesía.
Argumento. Serie de sonetos devocionales en los que el poeta se enfrenta a su propia culpa, al miedo a la condenación y a la muerte, y pide a Dios que lo someta con violencia para poder salvarse. Incluye el soneto «Muerte, no te enorgullezcas».
Se lee bien tras los poemas amorosos porque usa los mismos recursos con una gravedad nueva. Es el Donne más hondo y conmovedor.
Argumento. Reúne los poemas amorosos de Donne: ruegos a la amada, despedidas, burlas del amor cortesano y poemas de pasión correspondida. Entre ellos figuran piezas famosas como «La pulga» o «Una despedida que prohíbe el duelo».
La mejor puerta de entrada: poemas breves, brillantes y muy sensuales que muestran de golpe su ingenio y sus comparaciones audaces (los célebres «conceptos»).
Guía de orden de lectura
- Canciones y sonetos 1633
- Sonetos sagrados 1633
- Devociones para ocasiones emergentes 1624Texto integro (Project Gutenberg, ingles)
- Los aniversarios 1611

