Henrik Ibsen (Skien, Noruega, 1828 - Cristianía, 1906) vivió casi treinta años en el extranjero, sobre todo en Italia y Alemania, tras sentirse incomprendido en su país. Es considerado el padre del teatro moderno y el dramaturgo más representado después de Shakespeare.
Sus obras trasladan al escenario conflictos reales de la burguesía: el matrimonio, el dinero, la reputación, la verdad pública frente a la privada. Es muy recomendable porque sus dramas siguen siendo vigentes y provocadores, y porque su influencia alcanza a Chéjov, Shaw, Strindberg y Miller.
«El hombre más fuerte del mundo es el que está más solo.»— Un enemigo del pueblo
Ibsen escribe en la segunda mitad del siglo XIX, en pleno auge de la burguesía y del realismo. Sus obras de los años 1877-1890 abrieron el debate sobre la condición de la mujer, la corrupción y la hipocresía social, y provocaron escándalos en toda Europa.
Obras recomendadas
Argumento. Peer, un joven fabulador y aventurero, recorre el mundo huyendo de sus responsabilidades. Su viaje, entre lo realista y lo fantástico, le lleva a preguntarse quién es realmente.
Cierre del itinerario: es un poema dramático más extenso y simbólico, que se aprecia mejor tras conocer sus dramas realistas.
Argumento. El doctor Stockmann descubre que las aguas del balneario de su ciudad están contaminadas y quiere denunciarlo. Sus vecinos y las autoridades, que viven del negocio, se vuelven contra él.
Tercer paso: una obra política sobre la verdad, la mayoría y el poder, muy actual.
Argumento. Hedda, hija de un general, vive atrapada en un matrimonio convencional. Su aburrimiento y su necesidad de control la llevan a manipular a quienes la rodean.
Segundo paso: un retrato psicológico complejo que muestra su madurez dramática.
Argumento. Nora, ama de casa aparentemente feliz, oculta un secreto financiero a su marido Torvald. Cuando sale a la luz, se revela la falsedad de su matrimonio y ella debe decidir su futuro.
Puerta de entrada: es su obra más conocida, de acción clara y gran impacto.

