Graham Greene nació en Berkhamsted, Hertfordshire, en una familia de la que formaba parte el director de la escuela donde estudió. Tras pasar por Oxford trabajó como periodista y crítico de cine, y su conversión al catolicismo en 1926 marcó buena parte de su obra.
Viajó mucho por México, África, Cuba y Vietnam, y sirvió en los servicios secretos británicos durante la Segunda Guerra Mundial. Distinguía entre sus «entretenimientos» de intriga y sus novelas serias, aunque en ambas explora la ambigüedad moral con un estilo sobrio y cinematográfico.
«There is always one moment in childhood when the door opens and lets the future in.»— El poder y la gloria (The Power and the Glory, 1940)
Greene escribe entre el periodo de entreguerras y la Guerra Fría. Su narrativa recoge la crisis de las certezas tras la Gran Depresión, la persecución religiosa en México, el final del imperio británico y las tensiones de la descolonización y del espionaje internacional, escenarios en los que sus personajes deben elegir sin garantías morales claras.
Obras recomendadas
Argumento. Un vendedor de aspiradoras en La Habana, convertido en agente por Londres, inventa informes para cobrar. La comedia de espionaje se va tiñendo de consecuencias reales.
Cierre más ligero y satírico, que muestra su faceta de humor y crítica política.
Argumento. En una colonia británica de África occidental, un funcionario honrado se ve atrapado entre la lealtad, el deseo y la culpa. Examina la conciencia de un hombre corriente.
Profundiza en el dilema moral y la dimensión católica tras las dos anteriores.
Argumento. En el México anticlerical de los años treinta, un sacerdote alcohólico y perseguido huye de un teniente que quiere erradicar la Iglesia. Un retrato de la fe imperfecta.
Su gran novela de la fe; conviene leerla una vez conocido el tono de Greene.
Argumento. Un joven pandillero de Brighton comete un crimen y trata de borrar sus huellas con un matrimonio de conveniencia, mientras una mujer obstinada busca la verdad. Es un thriller con hondura moral y religiosa.
Buena puerta de entrada: reúne la intriga policial y las preocupaciones morales de su obra madura.

