Gottfried Wilhelm Leibniz nació en Leipzig en 1646 y se formó en derecho y filosofía. Fue diplomático y bibliotecario al servicio de la casa de Hannover, y pasó años en París, donde entró en contacto con la matemática más avanzada de su época. De esa etapa salió su cálculo infinitesimal, desarrollado de forma independiente de Newton y origen de la notación que seguimos usando hoy.
Como filósofo, defendió un racionalismo optimista: el mundo está compuesto de sustancias simples, las mónadas, y todo tiene una razón suficiente. Soñó además con una lengua universal y un cálculo lógico capaz de resolver disputas, y fundó la Academia de Ciencias de Berlín. Murió en Hannover en 1716, casi olvidado por la corte a la que había servido.
«Nunca ningún hecho podría ser verdadero o existente, ni ninguna enunciación verdadera, sin que haya una razón suficiente de por qué es así y no de otro modo.»— Monadología (1714), § 32 (traducción libre)
Leibniz escribe en la Europa posterior a las guerras de religión, cuando la nueva ciencia de Galileo, Descartes y Newton obliga a repensar la relación entre fe, razón y mundo natural. Su obra busca reconciliar el mecanicismo con la finalidad, y las confesiones cristianas entre sí. Gran parte de lo que escribió quedó en cartas y manuscritos, y sus libros mayores se publicaron tarde o después de su muerte.
Obras recomendadas
Argumento. Obra extensa sobre el problema del mal: si Dios es bueno y todopoderoso, ¿por qué hay sufrimiento? Leibniz sostiene que vivimos en el mejor de los mundos posibles, tesis que luego satirizaría Voltaire.
Es su libro más largo y teológico; lo dejamos para el final, cuando ya se domina su vocabulario.
Argumento. Diálogo crítico con el empirismo de Locke, capítulo a capítulo, en el que Leibniz defiende las ideas innatas como disposiciones de la mente. Dos personajes discuten sobre el origen del conocimiento, el lenguaje y la identidad.
Es el mejor lugar para ver a Leibniz enfrentado a otra gran escuela; se disfruta más habiendo leído algo de Locke.
Argumento. Texto compacto, escrito para el teólogo Arnauld, donde Leibniz expone la noción de sustancia individual, la relación entre Dios y el mundo y el sentido de la libertad. Es su primera exposición madura del sistema.
Tras la Monadología conviene ver el sistema desarrollado con más argumentos y en lenguaje más directo.
Argumento. En noventa breves parágrafos, Leibniz expone su visión de la realidad como un conjunto de sustancias simples e inextensas, las mónadas, cada una un espejo del universo entero. Resume además los principios de razón suficiente y de no contradicción y la armonía preestablecida.
Es la puerta de entrada ideal: muy breve, sistemática y con casi todas las ideas centrales del autor.
Guía de orden de lectura
- Monadología 1714Wikipedia
- Discurso de metafísica 1686Wikipedia
- Nuevos ensayos sobre el entendimiento humano 1765 (escrito hacia 1704)Wikipedia
- Ensayos de Teodicea 1710Gutenberg (inglés)

