Georges Perec fue un escritor francés de origen judío polaco, huérfano de guerra, que convirtió la ausencia y el juego formal en el centro de su obra. Miembro del grupo Oulipo, escribió con reglas autoimpuestas: una novela sin la letra «e», listas, crucigramas, catálogos y un edificio entero descrito pieza a pieza.
Detrás del virtuosismo hay una pregunta constante sobre cómo se conserva lo vivido y cómo se nombra lo que falta. Es un autor muy recomendable porque combina inteligencia, humor y una emoción contenida, y porque demuestra que la restricción puede liberar la imaginación.
«Vivir es pasar de un espacio a otro, procurando en lo posible no golpearse. (traducción del original francés)»— Especies de espacios (1974)
Perec pertenece a la generación de posguerra que vivió el boom del consumo en Francia y la renovación formal de la literatura. En 1967 se incorporó al Oulipo (Taller de Literatura Potencial), fundado por Raymond Queneau y François Le Lionnais, y compartió con él la fe en la combinatoria. Su obra dialoga con la sociología, la autobiografía y la herencia de la Shoah, que marcó su infancia: su madre murió en Auschwitz.
Obras recomendadas
Argumento. Un edificio parisino de la rue Simon-Crubellier se abre como una casa de muñecas y cada capítulo recorre una habitación y las historias de quienes la habitan, desde un pintor de acuarelas hasta un millonario coleccionista. Un mosaico de relatos regido por una compleja estructura matemática.
Es su obra maestra y la más ambiciosa, por lo que corresponde al final del itinerario: se disfruta más cuando ya se conocen sus obsesiones y su método.
Argumento. Dos relatos alternan capítulo a capítulo: la reconstrucción fragmentaria de la infancia del autor durante la guerra y la historia de una isla donde la vida entera se organiza en torno al deporte. Poco a poco ambas líneas se revelan inseparables.
Tercera parada: su libro más íntimo y conmovedor, donde el juego formal se convierte en herramienta para hablar del vacío dejado por el Holocausto.
Argumento. Una colección de cientos de recuerdos breves, cada uno encabezado por «Me acuerdo», que reconstruye la vida cotidiana de la Francia de los años cuarenta a sesenta. Un retrato colectivo hecho con fragmentos mínimos.
Segunda lectura: libro fácil de leer a ratos, que revela su sensibilidad hacia la memoria y el detalle y prepara para sus textos autobiográficos más densos.
Argumento. Jérôme y Sylvie, una joven pareja de París en los años sesenta, desean un bienestar material que nunca consiguen alcanzar. La novela describe sus sueños de consumo y su deriva con un tono irónico y casi sociológico.
Es la entrada más directa: breve, clara y premiada con el Renaudot, muestra al Perec observador de la vida moderna antes de sus grandes juegos formales.

