Lucila Godoy Alcayaga, conocida como Gabriela Mistral, fue maestra rural, poeta y diplomática chilena. Nació en Vicuña y llegó a ser la primera persona latinoamericana en recibir el Premio Nobel de Literatura, en 1945.
Su poesía parte del dolor personal y se abre a la ternura, la infancia, la maternidad, la tierra y la fe. Es una voz sencilla en apariencia y de profundidad humana enorme, imprescindible en la lírica del siglo XX en español.
«Del nicho helado en que los hombres te pusieron, te bajaré a la tierra humilde y soleada.»— Los sonetos de la muerte, en Desolación (1922)
Mistral escribe en el tramo final del modernismo y es puente hacia la poesía posmodernista y las vanguardias. Su obra convive con la de Rubén Darío, Delmira Agustini y Alfonsina Storni, y conserva un tono propio, austero y hondo, alejado del esteticismo.
Obras recomendadas
Argumento. Último libro publicado en vida, de tono sombrío y meditativo: el exilio, la vejez, la guerra y la búsqueda de sentido atraviesan unos poemas despojados.
Cierra el itinerario con su cara más austera y tardía.
Argumento. Libro de madurez donde se funden el paisaje americano, la memoria, la muerte de su madre y una espiritualidad abierta a lo universal, con un lenguaje más libre y arriesgado.
Mayor exigencia lírica y simbólica, por eso se lee mejor cuando ya se conoce su primer registro.
Argumento. Su primer gran libro: poemas del dolor, la pérdida y la fe, entre ellos los célebres Sonetos de la muerte, con un lirismo sobrio y una intensidad religiosa y amorosa muy marcada.
Imprescindible para conocer su voz más hondo y reconocida, tras haber disfrutado de su ternura.
Argumento. Colección de canciones de cuna, rondas y poemas para niños, con ritmos populares y una dulzura que nunca resulta ñoña, nacida de su experiencia como maestra.
Es el punto de partida más amable: poemas breves y musicales que muestran su lado más luminoso.

