Don DeLillo (Nueva York, 1936) es uno de los novelistas estadounidenses mas influyentes desde los anos setenta. De familia italoamericana del Bronx, trabajo como redactor publicitario antes de dedicarse a la literatura, y esa mirada sobre el lenguaje del consumo y la imagen se nota en toda su obra.
Sus novelas retratan una sociedad saturada de television, publicidad, tecnologia y miedo a la muerte, con dialogos secos y una prosa muy trabajada. Merece recomendarse porque ha sabido diagnosticar, antes que casi nadie, como los medios y el terror colectivo moldean la vida cotidiana.
«Todas las tramas tienden a moverse hacia la muerte.»— Ruido de fondo
DeLillo pertenece a la generacion posmoderna estadounidense, la de Pynchon, Barth o Vonnegut, y escribe desde la Guerra Fria, la sociedad de consumo y la cultura televisiva hasta el 11-S. Su obra dialoga con la paranoia politica, el asesinato de Kennedy y la ansiedad tecnologica de finales del siglo XX.
Obras recomendadas
Argumento. Desde un partido de beisbol de 1951 se despliega medio siglo de historia estadounidense, de la Guerra Fria a los residuos nucleares, siguiendo el rastro de una pelota.
Su obra mas ambiciosa y extensa; se deja para el final, cuando ya conoces sus obsesiones.
Argumento. Reconstruccion ficticia de la vida de Lee Harvey Oswald y de la conspiracion que desemboca en el asesinato de Kennedy, mezclando hechos documentados e invencion.
Su gran novela historica y sobre la paranoia; exige algo mas de atencion y conviene leerla ya familiarizado con su voz.
Argumento. Un joven multimillonario cruza Nueva York en su limusina para cortarse el pelo mientras su fortuna se desmorona y una amenaza lo acecha. Parabola del capitalismo financiero.
Corta y tensa; muestra al DeLillo mas frio y contemporaneo, y es una buena segunda lectura.
Argumento. Jack Gladney, profesor de Estudios sobre Hitler en una universidad tranquila, ve su vida familiar alterada por una nube toxica y por su obsesion con la muerte. Comedia negra sobre el consumo, la television y el miedo.
Es la mejor puerta de entrada: breve, divertida y muy representativa de su estilo y de sus temas centrales.

