Carmen Laforet (Barcelona, 1921 - Madrid, 2004) pasó su infancia en Canarias y volvió a Barcelona para estudiar. Con solo veintitrés años ganó el primer premio Nadal con Nada (1944), un debut que cambió el pulso de la narrativa española de posguerra: una voz joven, íntima y sin retórica oficial, que retrataba el hambre, el encierro doméstico y las ganas de vivir de su generación.
Su obra posterior profundiza en la búsqueda de sentido y en la vida interior, con una mirada cada vez más atenta a la fe y a la libertad personal. Fue una escritora discreta, alejada del ruido literario, y su primera novela sigue siendo una de las más leídas de la literatura española del siglo XX.
«Llegué a Barcelona en la madrugada de un día de septiembre.»— Nada (1944)
Laforet escribe en la España de los años cuarenta y cincuenta, marcada por la posguerra, la censura y la escasez. Forma parte, junto a Camilo José Cela, Miguel Delibes o Gonzalo Torrente Ballester, de la generación que reconstruye la novela española tras la Guerra Civil, con un realismo existencial que la crítica ha vinculado al llamado tremendismo y que ella matiza con una sensibilidad muy personal.
Obras recomendadas
Argumento. Martín, un adolescente en la Cataluña de los años treinta, vive un verano de despertar sentimental y de descubrimiento del mundo adulto junto a un grupo de amigos. Es la primera parte de una trilogía que quedó inconclusa.
La más tardía y de lectura más pausada; se recomienda cuando ya se conoce el universo de Laforet y se quiere ver su evolución.
Argumento. Paulina, una mujer que ha abandonado a su familia, vive una conversión religiosa que transforma su visión del mundo y la enfrenta a quienes la rodean. Es la historia de una crisis interior y de su reconstrucción.
Da el salto a la novela de ideas y de búsqueda espiritual. Más exigente en lo temático, muestra la madurez de la autora.
Argumento. Marta, una adolescente de Las Palmas, descubre el mundo adulto, la vocación artística y la tensión entre el deseo de libertad y la opresión de su entorno familiar y social.
Segunda novela, de aire autobiográfico y más luminosa que Nada. Muestra la otra cara de la autora, la de sus raíces canarias.
Argumento. Andrea, una joven de dieciocho años, llega a Barcelona para estudiar y se instala en el piso de sus parientes, una casa asfixiante de rencores y miseria. Entre la universidad y la amistad con Ena, intenta abrirse paso hacia una vida propia.
La puerta de entrada ideal: muy legible, con una voz narrativa inolvidable. Contiene ya todos los temas de la autora.

