Bernhard Schlink (Großdornberg, 1944) es un escritor y jurista alemán, catedrático de Derecho público y filosofía del derecho en la Universidad Humboldt de Berlín y juez constitucional en Renania del Norte-Westfalia. Empezó publicando novelas negras con el detective Selb y alcanzó fama mundial con El lector, que se convirtió en uno de los libros alemanes más traducidos de las últimas décadas.
Su narrativa, de prosa clara y sobria, plantea dilemas morales con una limpieza casi jurídica: qué debe una generación a la anterior, hasta dónde llega la responsabilidad individual y cómo se convive con una culpa heredada. Es un autor accesible, ideal para entrar en la literatura alemana contemporánea y en el debate sobre la memoria del nazismo.
«Quería comprender el crimen de Hanna y condenarlo a la vez. Pero era demasiado terrible para ello.»— El lector (1995), traducción libre de la versión inglesa
Schlink forma parte de la generación alemana nacida al final de la guerra, la que interrogó a sus padres por su papel bajo el nazismo y vivió después la reunificación. Su obra se inscribe en la literatura alemana de la memoria y la confrontación con el pasado (Vergangenheitsbewältigung), junto a autores como Günter Grass o W. G. Sebald, pero con un estilo más directo y deliberadamente cercano al gran público.
Obras recomendadas
Argumento. Jörg, antiguo terrorista de la RAF, sale de prisión tras veinticuatro años y su hermana lo invita a pasar un fin de semana en una casa de campo con viejos amigos. Las conversaciones sacan a la luz las cuentas pendientes de toda una generación.
Se deja para el final porque es una novela coral, más dialogada y moral que narrativa, para quien ya sigue al autor. Plantea el otro gran debate alemán, el del terrorismo de los setenta.
Argumento. Peter Debauer, de niño, encuentra una novela inacabada de aventuras y desde entonces busca al padre desaparecido en la guerra. Su rastro lo lleva a un juego de identidades, a Estados Unidos y a un pasado alemán que preferiría no conocer.
Tercera lectura recomendada: retoma la herencia de la guerra desde otro ángulo y juega con la literatura, la Odisea incluida. Es más compleja y menos redonda que las anteriores.
Argumento. La vida de Olga, una mujer de origen humilde nacida a finales del siglo XIX en Silesia, y de su amor con Herbert, un aristócrata aventurero obsesionado con las expediciones polares. La historia se reconstruye en tres partes y desde tres miradas distintas.
Va en segundo lugar porque trata también del amor y la memoria, pero en un registro más amplio y histórico que El lector. Es su novela más madura y la mejor muestra de su evolución.
Argumento. A los quince años, Michael inicia una relación con Hanna, una mujer que le dobla la edad y que le pide que le lea en voz alta. Años después, ya estudiante de Derecho, la reencuentra como acusada en un juicio por crímenes nazis y descubre un secreto que lo cambia todo.
Es la entrada obvia y la más recomendable: breve, adictiva y con un dilema moral que se discute mucho tiempo después de cerrarla. Fija la voz y los temas de todo lo demás.

