Ibn Rushd, conocido en Occidente como Averroes, nació en Córdoba en una familia de juristas. Fue juez (cadí) en Sevilla y Córdoba, médico del califa almohade Abu Yaqub Yusuf y autor de tratados de medicina, derecho y filosofía.
Su fama se debe a sus comentarios a Aristóteles, tan constantes que en el mundo latino se le llamó simplemente "el Comentador". Defendió que la filosofía y la ley religiosa no pueden contradecirse, y respondió a las críticas de al-Gazali en su obra sobre la incoherencia de los filósofos. Al final de su vida cayó en desgracia y fue desterrado por un tiempo, aunque se le rehabilitó después.
«La verdad no puede ser contraria a la verdad (idea central de su tratado sobre el acuerdo entre la ley y la filosofía)»— Discurso decisivo (Fasl al-maqal)
Averroes escribe en al-Andalus bajo el dominio almohade, un régimen de rigor religioso que primero protegió y luego puso en dificultades a los filósofos. Sus textos fueron traducidos al hebreo y al latín a lo largo del siglo XIII y alimentaron las controversias de la universidad de París, donde surgió un "averroísmo" que inquietó a las autoridades eclesiásticas.
Obras recomendadas
Argumento. Manual de derecho comparado islámico en que Averroes expone las divergencias entre las escuelas jurídicas y las razones de cada una. Es la faceta de jurista del autor.
Cierra el itinerario porque es la obra más técnica y alejada de la filosofía, útil para completar el retrato del autor.
Argumento. Comentario extenso al tratado de Aristóteles sobre el alma, conservado sobre todo en su traducción latina. Contiene la célebre teoría del intelecto material único, que suscitó una enorme discusión en las universidades medievales.
Muestra al Comentador en acción y explica por qué fue tan influyente y tan controvertido en la escolástica; requiere familiaridad con Aristóteles.
Argumento. Respuesta punto por punto al libro en que al-Gazali había atacado a los filósofos. Averroes defiende el aristotelismo frente a las acusaciones de herejía y discute temas como la eternidad del mundo o la causalidad.
Es la gran obra polémica; resulta más fácil de seguir tras conocer la postura general del Discurso decisivo.
Argumento. Breve tratado jurídico-filosófico que establece si la ley islámica permite, prohíbe o exige el estudio de la filosofía. Averroes concluye que es un deber para quienes pueden ejercerlo y que no hay conflicto real entre demostración y revelación.
Es su texto más corto y accesible, y presenta la tesis que da sentido al resto de su obra.
Guía de orden de lectura
- Discurso decisivo (Fasl al-maqal) c. 1179
- Destrucción de la destrucción (Tahafut al-tahafut) c. 1180
- Gran comentario al De anima c. 1186
- Bidayat al-mujtahid c. 1168

