No llega la primavera a mi casa. A diez centímetros bajo la nieve,
ateridas, las margaritas y las campanillas, se rinden, se consumen
inútilmente. Cada mañana, mientras el sol araña el horizonte con los
primeros rayos, miro desde la ventana de mi dormitorio la colina que
se enfrenta desafiante: tanto blanco virginal ya me cansa. Echo de
menos a Mss Margot, echo de menos sus manos delicadas saludándome
desde el camino, los rojos labios, la sonrisa sensual que me rinde en
una emoción atávica y animal. Echo de menos el perfume de su melena y
el aire que arrastra, y sus ojos transparentes desde donde toda la
vitalidad del mundo me llama. Aaaaaaaaaayyyyy! Gotean los tejados
inagotablemente, fuente inagotable. Las flores del almendro se han
marchitado debajo de los copos, los brotes de los rosales húmedos y
arrugados, dudan, dudan, y en las ramas de los árboles el verde
efervescente está detenido... y a mi me falta el aire.templado.me
falta.el aliento con olor a hierbabuena.de Mss Margot.en los labios.
Vaya por ella y que le sirva de grito desesperado.
V
¡Al fin! empieza a llover, Mss Margot contempla, detrás del cristal de
su ventana, el fértil espectáculo: Aromático humedal que busca
vientre donde arraigar. Se desperezaran los narcisos y las flores del
almendro. Lentamente los rosales, las margaritas, las manzanillas,
casi puedo oír a las prímulas empujar la tierra. Estridente frescura
la suya. Cuánta inquietud hay en este palpito que no cesará hasta que
la tierra para la última brizna de hierba.
Vienes detrás de esta lluvia. Te presiento, peligroso
impulso el de los asuntos que me vas a proponer. Y te enredaras en
mi cuerpo pidiéndome, en lujurioso rumor, que te lo dé todo, no quiero
y te quiero, contradicción más locura. Perder el norte de la calma,
desmadejarme, tronchar el rumbo, reencontrar el deseo, su fina
cuchilla atenazando mi cuello, de vivir. Es cada pizca de lo que está
y todo te mira. ¿Qué no me preocupe? ¿Eso me dices, mientras tu
húmedo mensajero separa mis muslos y me prepara para sucumbir a tus
elocuentes premuras? Te estoy esperando. Dime mi reina, dime que no te
importaran mis lágrimas mientras me gozas. Dime mi amor, dime que no
te importará verme naufragar en la ambición de cada uno de tus
resuellos. Dime mi diosa, dime que es la vida lo único que te importa
y que colmándome de ella me volverás a dejar, en cualquier recodo del
entarambinquinculado camino.
Cris
© Flantains
Es.humanidades.literatura
22 Marzo 2007
Miss Margot, 2007
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Comentarios
Si no se me olvida esto y como son muchos años erre que erre (y aunque tp se mate con la extensión, que todo hay que decirlo
) pues le haremos a la flans y su margot un pdf especial este fin de semana, el próximo... en cuanto sea posible vamos...
Saludos,
- fw
) pues le haremos a la flans y su margot un pdf especial este fin de semana, el próximo... en cuanto sea posible vamos...Saludos,
- fw
Son destellos primaverales, hombre.
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