Aena ha entrado en el territorio literario con un premio de enorme ambición: reconocer el mejor libro del año en español y mover un millón de euros en torno a la creación. La iniciativa no solo llama la atención por su dotación, sino por lo que sugiere: la literatura vuelve a ser un espacio de prestigio estratégico, donde una gran empresa quiere influir en el mapa cultural y en la conversación pública sobre qué merece permanecer.
Vía | El País

