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la lectura como búsqueda, la escritura, como acto de amor

El tiempo permanece amurallado en esta ciudad con nombres de colores, sombras acechantes de los que no fueron y pudieron ser, muros capaces de abrir o cerrar bocas y de imaginar rostros de seda ...
Últimos textos
Lo fugaz - Ricardo Jaimes Freyre
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Ricardo Jaimes Freyre (Tacna, 1868 - Buenos Aires, 1933), impulsor junto a Rubén Darío del modernismo hispanoamericano desde la revista «América», dejó en «Los sueños son vida» (1917) una de las piezas más depuradas del simbolismo en castellano. En apenas dieciséis versos libres, «Lo fugaz» sigue a una rosa desprendida de su tallo hasta que la corriente la deshace en el fango, y sin embargo, en las noches serenas, algo de su perfume sigue flotando en el aire. Una miniatura menos trillada que otros clásicos modernistas, perfecta para descubrir a un autor de sobra reconocido pero poco leído hoy.

La ilusión de la tercera dimensión: el Principio Holográfico explicado
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¿Y si todo lo que experimentamos a nuestro alrededor.. el espacio tridimensional, los objetos que tocamos e incluso la propia gravedad.. fuera en realidad una proyección derivada de información codificada en una superficie bidimensional y distante? Esta noción, que suena a ciencia ficción, es una de las ideas más revolucionarias de la física teórica moderna. Conocido como el Principio Holográfico, este marco conceptual busca resolver la incompatibilidad histórica entre la física cuántica y la relatividad general, sugiriendo que nuestro universo 3D podría ser equivalente a la información contenida en sus fronteras 2D.

Para entonces - Manuel Gutiérrez Nájera
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Manuel Gutiérrez Nájera (México, 1859-1895), conocido por su seudónimo «El Duque Job», fue uno de los precursores del modernismo hispanoamericano y uno de los cronistas más finos del México de fin de siglo. En «Para entonces» imagina una muerte serena, en alta mar y al declinar el día, como culminación estética de una vida vivida con plenitud, antes de que la vejez marchite su esplendor. Es una de las piezas más admiradas de la lírica modernista mexicana por la delicadeza de sus imágenes y el equilibrio de su factura clásica.

Noticias
Correspondencia (1951-1970)
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Esta Correspondencia entre Paul Celan (Czernowitz, Bucovina, 1920-París, 1970) y Gisèle Celan-Lestrange (París, 1927-1991) es un doble viaje que marca el tiempo de intensas cercanías y de silencios dramáticos, desde los primeros encuentros a finales de 1951 hasta aquellas distancias de los últimos años que se registran apenas unas semanas antes de la desaparición del poeta, en abril de 1970. Entre una y otra fecha discurre una historia intensa que la Correspondencia aquí editada describe con materiales que recorren por igual la experiencia humana, la vida amorosa, la biografía intelectual, los difíciles pasos de la escritura y del arte, ese viaje que va discurriendo entre las dos orillas de uno y otro, y que ha sido documentado de manera celosa por Bertrand Badiou.
Me cago en mis viejos.
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El diario adolescente de Carlos Cay, en forma de libro

Después de un verano extraño, de una escurridiza pero intensa presencia en EL PAÍS con su diario entre nihilista, tierno y furioso, Carlos Cay vuelve a dar señales de vida. Lo hace con un libro en el que reunirá los artículos que aparecieron en la Revista de Verano bajo el título Me cago en mis viejos...
Las aventuras de Mimí Akcentijevic
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Retrato de Mimí Akcentijevic

Mimí Akcentijevic tiene cabeza, y en ella todo lo necesario. Ojos, boca, etcetcétera. Su cuerpo es esbelto, lináceo. Tiene unas tetas firmes y bonitas, estaría bien que fueran un poco más grandes, pero bueno. Tiene unas piernas largas y delgadas, y un culo estupendo. Genitales también, por supuesto, y estómago, hígado... Tiene de todo, Mimí Akcentijevic, incluso, en el pecho, un vacío, que late como un reloj, como un corazón.

La reputación de Mimí Akcentijevic

El doctor Kostic hablaba en sueños y, consciente de ello, a todas las amantes les daba nombres tipo: Hermana, Bebé, Pequeña, Querida, Guapa, de manera que su mujer nunca podía saber a qué persona mencionaba en los parloteos nocturnos. Puesto que ya había agotado muchos seudónimos, y no quería repetirse, a Mimí Akcentijevic le correspondía llamarse Pequeña Fulana...