Ayer vi un hombre desnudo sobre un tejado.
No hacia calor. Nunca hace calor en la Zaragoza de los vientos, salvo en verano. En verano el calor en Zaragoza es el calor de los desiertos. Los Monegros y el Ebro conforman los acantilados de aire por donde el Cierzo corre inmisericorde el resto del año; arrancando alientos, paraguas y ropa tendida y arrancando lamentos por un sol de justicia que calcine por fin el asfalto. Echo de menos mis climas fraternos: El clima suave de San Sebastián perlado de agua que no moja, el cálido clima de cualquier encrucijada del Sur, las cinco de la tarde y las calles vacías de un casco viejo con olores a pino y piedra antigua. Debo volver a esos climas.
Bienvenid@
El tiempo permanece amurallado en esta ciudad con nombres de colores, sombras acechantes de los que no fueron y pudieron ser, muros capaces de abrir o cerrar bocas y de imaginar rostros de seda ...
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Cuentuzco
Por si les gusta. Ya aparecido en es.hum.lit.
El espejo de Jacobo VI
El 6 de abril de ese año había visto el espejo en una casa de antigüedades cercana a la Iglesia de San Telmo -que no es ni santo ni Telmo sino apenas Pedro González Telmo y en el mejor de los casos no más que beato- y siendo falso el nombre de algo tan santo como una Iglesia, Alfio Araujo optó por no dar crédito a las aseveraciones del anticuario respecto de las cualidades del espejo, vertidas por quien acaso no fuera más que ropavejero vulgar e indocto, ascendido en la escala comercial por la fuerza ciega del azar. De todos modos compró el mueble.
El espejo de Jacobo VI
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Pandoro o El príncipe azul
Te lo encuentras una mañana al llegar a la oficina, una plantita indefensa que ha brotado repentinamente en la mesa de al lado. Se muestra tan indignado, tan sorprendido, al enterarse de que está ocupando el puesto de una muchacha a la que no se le ha renovado el contrato por quedarse embarazada, que no tienes más remedio que encontrarle encantador. Además, es tan hermoso, un poco bajito quizá, su cara te suena, claro, aquel folleto del hipermercado, él parece tan humilde, tan accesible que resulta fácil acercarse a él y preguntarle ...
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Presentamos una edición ilustrada de Alicia en el País de las Maravillas, clásico imprescindible tanto para niños como para adultos. La historia nos introduce en un mundo subterráneo, anárquico y maravilloso. Abundan los personajes insólitos, los juegos de lógica, los dobles sentidos en las palabras empleadas y las situaciones absurdas. Las magníficas ilustraciones de Marta Gómez-Pintado hacen que esta edición de lujo sea perfecta para lectores de todas las edades.
De la investigación de un enigma en el Toledo musulmán a la legendaria construcción del reloj de Praga, de las visiones apocalípticas de un ayudante de alquimista a las ficciones futuristas de un escritor en el Londres victoriano, en este volumen el lector encontrará clepsidras y gólems, autómatas y pájaros mecánicos, azufre y melodías; historias que se trenzarán a través del tiempo en inesperadas relaciones hasta desvelarnos su misterio. Juan Jacinto Muñoz Rengel, uno de los mayores especialistas del relato en España, nos muestra con estas ficciones la gran calidad de su escritura y su capacidad para enhebrar once artefactos con la precisión de un maestro relojero. En definitiva, las razones que han hecho de él uno de los autores de cuento más galardonados de este país.

la lectura como búsqueda, la escritura, como acto de amor