Hay un silencio de dunas,un rastro de besos aplazados,
un dolor atravesado en las pupilas.
Hay un encargo,un sacrilegio,una púrpura expectante ...
Bienvenid@
El tiempo permanece amurallado en esta ciudad con nombres de colores, sombras acechantes de los que no fueron y pudieron ser, muros capaces de abrir o cerrar bocas y de imaginar rostros de seda ...
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Creer ahora
La cruz de la cumbre
Allí en la cima del collado, cruce de caminos hermano del viento, todo era diferente.
Tan sólo unos minutos antes, al pie de la ladera se abría un valle frondoso con su río pequeño flanqueado de abedules, de robles, de sauces. Después de ascender por aquella carretera que se curva por la pendiente una y otra vez, llegó al alto del Foxo, paisaje de páramo y de pastos, de aire fresco y ventoso, de soledad mansa y apaciguante.
Tan sólo unos minutos antes, al pie de la ladera se abría un valle frondoso con su río pequeño flanqueado de abedules, de robles, de sauces. Después de ascender por aquella carretera que se curva por la pendiente una y otra vez, llegó al alto del Foxo, paisaje de páramo y de pastos, de aire fresco y ventoso, de soledad mansa y apaciguante.
Alas de mosca
(Me quiere?
No me quiere)
(No hay historia que no pueda ser contada mientras me fumo un cigarro.)
Serían las dos cuando llegamos a la playa. Nos sentamos bajo una manta sobre la arena. Bebimos, reímos, fumamos... A nuestras espaldas la noche desmayada sobre esta ciudad inútil.
No me quiere)
(No hay historia que no pueda ser contada mientras me fumo un cigarro.)
Serían las dos cuando llegamos a la playa. Nos sentamos bajo una manta sobre la arena. Bebimos, reímos, fumamos... A nuestras espaldas la noche desmayada sobre esta ciudad inútil.
Noticias
Daniel Vázquez Sallés regresa a la literatura con 'La fiesta ha terminado'. Se trata un libro que define como "civilizadamente salvaje", cruel y erótico sobre un matrimonio en crisis que intenta salvar 40 años de relación. Una novela intensa y por momentos trágica que, confiesa el autor, le dejó "agotado" al terminarla.
Questo non è un romanzo. E neppure un racconto. Questa è una storia. Inizia con un uomo che attraversa il mondo, e finisce con un lago che se ne sta lì, in una giornata di vento. L’uomo si chiama Hervé Joncour. Il lago non si sa
Karel Capek (1890-1938) es uno de los pocos escritores checos cuyas obras han sido traducidas a las más diversas lenguas. Sus piezas dramáticas R.U.R. (Rossum’s Universal Robots, 1920) –donde se emplea por primera vez la palabra «robot» referida a autómatas mecánicos– y El juego de los insectos (1921), que advierten de los peligros que acechan a una sociedad maquinista, obsesionada por la producción y el consumo, cosecharon un éxito inmediato en Londres y Nueva York. Como H.G. Wells, Capek es uno de los pioneros de la «novela de anticipación» y sus brillantes invenciones encubren preocupaciones éticas y sociales derivadas de una situación histórica plagada de amenazas (III Reich), como queda de manifiesto en sus novelas La fábrica de absoluto (1922), Krakatit (1924), y La guerra de las salamandras (1936), obras plenas de imaginación, humor y crítica social. 

la lectura como búsqueda, la escritura, como acto de amor