Yo era un mierda que trabajaba de ocho a diez a veinte kilómetros de
casa por cuatro perras,
Bienvenid@
El tiempo permanece amurallado en esta ciudad con nombres de colores, sombras acechantes de los que no fueron y pudieron ser, muros capaces de abrir o cerrar bocas y de imaginar rostros de seda ...
Últimos textos
Túnel de lavado.
Ya es primavera en Arianjolandia
LLueve, y me gusta.
Me gusta porque el aire ya no huele a frío y gasoil,
Me gusta porque el aire ya no huele a frío y gasoil,
poemas, 1998
SIN TI
Me duele
la ausencia silenciosa de tus venas ,
me duelen
los suspiros incontenibles
que se desnudan tras el vacío ,
las caricias que se quedaron muertas
entre la huida de tus pupilas ...
Me duele
la ausencia silenciosa de tus venas ,
me duelen
los suspiros incontenibles
que se desnudan tras el vacío ,
las caricias que se quedaron muertas
entre la huida de tus pupilas ...
Noticias

Marco Stanley Fogg está a las puertas de la edad adulta cuando los astronautas ponen el pie en la luna. Hijo de padre desconocido, fue educado por el excéntrico tío Victor, que tocaba el clarinete en orquestas de mala muerte. En los albores de la era lunar, muerto su tío, Marco va cayendo progresivamente en la indigencia, la soledad y una suerte de tranquila locura de matices dostoievskianos, hasta que la bella Kitty Wu lo rescata. Marco empieza entonces a trabajar para un viejo pintor paralítico y escribe su biografía, que éste quiere legar a su hijo, al que no llegó a conocer. Tras un largo periplo que lo lleva hasta el Oeste y bajo el influjo de la omnipresente luna, Marco descubrirá los misterios de su origen y la identidad de su progenitor.
Títulos de Tolstói, Dostoyevski y Leskov regresan en nuevas traducciones en una colección de El Aleph y Mario Muchnik 

la lectura como búsqueda, la escritura, como acto de amor