
¿Quién no recuerda todo cuanto ocurrió en la adolescencia, lo que nos pasó en aquellos tiempos día a día, como verdaderas y auténticas experiencias emocionales?
Descubrimos el amor, lo que significaba la pasión, la amistad, el cariño, la sinceridad, pero también el desamor, las discusiones, las desilusiones, los sueños no cumplidos…
Descubrimos que con cada paso crecemos cada día, que podíamos conseguir todo lo que nos propusiéramos si luchábamos por ello. Supimos que a veces la amistad no es lo que pensamos, y que el amor no es tan rosa como lo pintan…
la lectura como búsqueda, la escritura, como acto de amor