En momentos reseñeantes como éste, en que me entra al copo una novela de Sándor Márai de tan especiales características, me gustaría convertirme en el amigo Coppelius y redactar una reseña tal como esta obra merece (y necesita de sus conocimientos). Ante la imposibilidad del caso opto por servirla a pildorazos, técnica que posee para todos la ventaja de ser ligera de leer y, más todavía para servidor, de redactar.-"Los rebeldes". Novela de 1930, remozada en 1988. Un año antes de su suicidio. El autor consideraba su obra magna los volúmenes dedicados a la dinastía de los Garren: "Los rebeldes", "Los celosos", "Los ofendidos".
Contaba mi madre de la Gaula rural en la que vivió su infancia, de aquellas noches de Ánimas –las del 1 al 2 de noviembre– en las cuales ahuecaban calabazas, ponían velas en su interior y las colocaban sobre muros o sobre postes en zonas oscuras de los caminos, que eran la mayoría, con la ingenua intención de asustar a viandantes ocasionales. Nada decía de la costumbre de ir la muchachada por las casas pidiendo a sus habitantes, acaso porque ya se había perdido en aquellos comienzos del siglo XX, como otras por la voraz emigración de la centuria anterior. Costumbre que había existido al menos desde el XVI si damos crédito a los intentos de suprimirla de un obispo mindoniense que le parecía fatal entre otras muchas razones porque recibian más obsequios los hijos de los ricos que aquellos de quienes estaban verdaderamente necesitados. Alguna cosa consiguió erradicar como las comilonas en honor de los muertos dentro de los templos parroquiales, que al ser los camposantos un anexo alrededor de las iglesias y dado la crudeza del clima durante ese carnaval de otoño no parece extraño que acabase por desplazarse el banquete de las tumbas al edificio cubierto más a mano.
Carlos Fuentes escribió de joven algunos cuentos "más serios, filosóficos y realistas" que los de su etapa de madurez. Ahora, dos de esos relatos, publicados en 1956 en la revista de la Universidad de México, aparecen reunidos por primera vez en una edición especial que se presenta el próximo miércoles.
Recién culminado el Día de Sant Jordi, el internacionalmente conocido Día Internacional del Libro, el Gremio de editores de Cataluña ya nos brinda algunos de los datos de esta jornada a nivel de ventas de libros. Las cifras se concentran en lo que ocurrió en la capital originaria de esta fiesta: Barcelona, que es la que permite tomar la temperatura de lo que ocurre en el resto de España en este día.
Mucho me sorprendió ver entre las últimas novedades un nuevo libro de John Boyne, cuando hace apenas unos meses llegaba a nuestras manos La casa del propósito especial. Así que echando un vistazo con un poquito de curiosidad, descubrí que este título que ahora nos llega, La apuesta, forma parte de una increíble y genial iniciativa nacida en el Reino Unido llamada Quick Reads (Lecturas Rápidas). 

la lectura como búsqueda, la escritura, como acto de amor