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Los hombres buenos
llevan dentro
un lagarto
que odia a los hombres buenos
Es la juventud
el único vicio que
sana el tiempo
Maldita sinalefa, que siempre odia los haikus.
Corre Júpiter
en el cielo tras Venus
al atardecer
Que venga el meteorito, el capitán trueno o un rayito de luz. Hay algo prohibido en Dinamarca.
fw ·
10-05-2026
solo hacía falta un lugar con autobuses y aeropuertos. un combo difícil. un lugar dispuesto a pagar la factura por la medalla
--Trabaja en un importante bufete de abogados?
Al hablar de Ana el rostro de Isabel traslucía admiración y esa envidia del que desearía estar en otra piel, en otro lugar, haciendo otra cosa. "Isabel, qué dura eres, Isabel". En sus ojos se pueden ver las señales de quien ha convivido con la muerte de cerca y ha soportado una pesada carga. Marta llevaba enferma un año, en realidad mucho más, pero hacía un año que permanecía postrada en la cama. Al final de tan terrible padecimiento su rostro estaba tan desfigurado y su cuerpo tan retorcido y demacrado que fue decisión de todos que no se mostrara durante el velatorio. Aquellos signos, aquellas señales, impregnarían la retina de Isabel para siempre. Juan no fue a verla, Juan, cuando se enteró, decidió no ir a verla, para recordarla como era antes, se dijo, sana y decidida, se dijo, no consumida por una larga agonía, se dijo, no, no iré a verla, se dijo.
--Y tú, ¿a qué te dedicas?- preguntó Isabel con una sonrisa.
Soy agente- contestó Juan lacónicamente -- Y Ana, ¿ha venido?- en ese instante la aludida irrumpió en la estancia.
-- ¡Oh, vaya, si ha venido el señor Juan!
Juan no tuvo tiempo de reponerse de la sorpresa cuando dirigiéndose hacia él en su Chanel con paso firme y gesto altivo añadió -- ¡Pensábamos que te habían secuestrado! Juan trató de no molestarse, sin embargo, Ana si se molestó por la aparente tranquilidad de su hermano y en tono alto y frente a él, sentenció- Has venido en el momento justo, querido Juan, como siempre, cuando ya no hay nada que hacer?
-- Yo también me alegro de verte.
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