Foros · el cuadernoAbajo
fw
© skurliginia - Una madona se echa la siesta III
III

Eran otros tiempos, los de la televisión en blanco y negro y las series como KojaK, aquel policía calvo que no paraba de comer chupa chuses y La casa de la pradera, o de la llorera por inundar de lagrimas las tardes de los domingos de aquel salón colonial al que se accedía por un pasillo que había que cruzar haciendo equilibrios sobre unas bayetitas, aquel salón de las tardes de lluvia y juegos junto a aquella su familia, aquellos que ya no era capaz de reconocer en esos rostros. Ni siquiera aquel salón existía ya. "El salón y las habitaciones se tuvieron que convertir en comedor", le había informado Isabel por la mañana mientras tomaban un café en el desayuno. Juan se había despertado muy temprano, con las luces del amanecer que se colaban por la persiana. Al principio se había sentido desorientado pero al percibir el intenso olor del edificio a moqueta y ambientador recordó donde estaba y bajó a tomar un café. Desde las escaleras pudo oír a alguien entre cazuelas. Era Isabel que a juzgar por su rostro despejado se había levantado mucho antes. "Estoy preparando comida para que cuando volvamos no haya nada por hacer"- le había dicho al verle. "Ahora soy yo la que se encarga de casi todo, prosiguió, pues soy la única que no se ha marchado. Pedro y Ana lo hicieron poco después de ti y Jesús, bueno ya sabes? "

-- Sí me lo dijo Pedro hace algunos meses cuando lo encontré en la capital, ¿Cómo está Ana?- preguntó Juan cambiando inmediatamente de tema.

-- Ana está viviendo en París.

© skurliginia
Foros · el cuadernoArriba