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Los hombres buenos
llevan dentro
un lagarto
que odia a los hombres buenos
Es la juventud
el único vicio que
sana el tiempo
Maldita sinalefa, que siempre odia los haikus.
Corre Júpiter
en el cielo tras Venus
al atardecer
Que venga el meteorito, el capitán trueno o un rayito de luz. Hay algo prohibido en Dinamarca.
fw ·
10-05-2026
solo hacía falta un lugar con autobuses y aeropuertos. un combo difícil. un lugar dispuesto a pagar la factura por la medalla
La moto tiene un solo fin; ser moto.
La publicidad tiene tantos fines como fines tengan los avisadores.
La moto, orgullosa de serlo, mete bulla cuando anda.
La publicidad es sigilosa, como el cancer.
La moto tiene cuenta kilómetros.
La publicidad cuenta bancaria.
La moto lleva riesgos para el conductor y para los transeúntes, pero si no la ves, la oyes, por lo que puedes cubrirte del riesgo.
La publicidad te sorprende porque cuando ya es tarde descubres que aseveraba falacias.
La moto es parienta del auto y ambos dan confort.
La publicidad es parienta de la estadística, de la propaganda y de la encuesta que están hechas para convencerte de lo incierto.
La moto sube la cuesta.
La publicidad te cuesta y te acuesta (te deja en la lona).
La moto tiene un asiento, a lo sumo dos.
La publicidad tiene tantos "asientos" como clientes tenga.
La moto empezó con dos rollos y una tabla transversal.
La publicidad nació siendo un brujo y terminó con un trasnformista que te muestra lo que no existe y te oculta lo verdadero.
La moto devora kilómetros
La publicidad deglute a los crédulos.
La moto, andando, te entrega lo que ansiabas.
La publicidad exhibe en un soporte fijo lo que te dará falseado.
La moto nació para los hombres audaces.
La publicidad para los timadores.
La moto no es un mito; con ella me mato o me meto donde quería estar.
No la muto (a la moto) por la publiciad.
PacoZ, con casco.