Portada · Noticias · Faq · Contacto · Colabora 11 Agosto 2022 09:26
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© El éxito

A la corta edad de 18 años, tuve ese sueño que cambió mi vida. En realidad ahora tengo la certeza de que no fue sólo un sueño. Ocurrió, en otra realidad o plano dimensional, estoy seguro.

Al pasar el tiempo, cada vez estaba más convencido de que me encantaría ser orfebre. Jamás lo había pensado antes, pero sin ninguna razón aparente ese deseo creció, insuflándome ánimos por primera vez desde que tengo memoria. Bueno, tal vez la razón haya sido Drëas. La hermosa mademoiselle que robó mi aliento, dueña de mis pensamientos día y noche, me dijo en la única ocasión en que tuve el valor de conversar con ella, que lo que más amaba eran las joyas, además de su (taimado) novio.

Mas todo fue distinto cuando decidí contarles de mi deseo a mi familia y amigos.

Sin disimular, todos rieron, diciéndome que aunque había hecho muchas bromas, ésa había sido la mejor en mucho tiempo. Sólo después de asegurarles que ése era realmente mi mayor deseo, se veía en su expresión facial lo que realmente opinaban.

Por supuesto, nadie daba un céntimo por mi futuro. Excepto Méiríni, mi vecina, la única mujer que me veía como alguien agradable. De hecho, vivía intentando conquistarme. Su permanente dulzura para conmigo ya me había empalagado, me había aburrido hacía largo tiempo, pero ella perseveraba, seguía buscándome una y otra vez. Ella sí me apoyó, pero honestamente, no influyó en mi ánimo.

A pesar del poco apoyo, el desaliento no frenó totalmente mi anhelo. Compré un trozo de bronce, un estilete, una tenaza, un martillo y un buril... ya estaba listo para comenzar.

Para qué aclararlo. Un fracaso absoluto, bajo todo punto de vista. La idea original era simple: un anillo (¡sólo eso, un vulgar anillo!).

¿Qué podía hacer? Yo, un fracaso absoluto en todo, había fracasado una vez más. Ninguna novedad. Mi proverbial torpeza, mi sempiterno mal humor, mi falta de voluntad, jamás me habían dado una sola posibilidad de éxito, ¿por qué iba a ser diferente en esta ocasión?.

Ya que no había estropeado todo el bronce, una aburrida tarde de lluvia intenté otra vez revivir esa artificial pasión que había nacido muerta, como un ternero clonado fallidamente.

No parecía tan difícil. Tomando el bronce con la tenaza, procuré aplanarlo delicadamente con el martillo, pero al no obtener resultados, me desesperé y comencé a propinarle recios golpes, uno tras otro, como un Monje Inquisidor poseso suministrándole el "castigo divino" a un pobre poeta.

El resultado final: un puñado de virutas amorfas e inservibles. Muy bien, me dije; esto no es lo mío, renuncio. Nunca podría obsequiarle a Drëas una joya para ganarme su amor, así que ni siquiera valía la pena hablarle. Tendría que quedarme con Méiríni, casarme con ella, sería minero como todos mis antepasados desde que Gales es Gales, y moriría resignado.

Ya nada parecía valer la pena verdaderamente. Fue entonces que tuve ese sueño.


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La mujer y la ensalada, sin aderezo no es nada.
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fw
06/02/2021 19:36
gracias por los besos. cuidáos mucho. un abrazo

fw
06/02/2021 19:36
aquí seguimos, Mar. sin armar escándalos :-D

Mar
21/01/2021 17:29
Y que os he dejado un poemilla en el Olvidado Jardín. Besos

Mar
21/01/2021 17:24
Holaaaaaa!!! He vuelto a la casa abandonada ¿Hay alguien? Solo vengo a dejaros abrazos imposibles. y

Mar
10/01/2019 12:34
Otro Año, otras vidas... Os deseo a todos que sea Feliiz y que tengamos Salud y Trabajo. Todo con mayúsculas. Y abrazos a capazos.

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