Portada · Noticias · Faq · Contacto · Colabora 19 Mayo 2022 09:28
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© AURYN - LA VENGANZA
Sentado en la terraza, miraba atento los movimientos incesantes de los nuevos vecinos con una sonrisa antigua que le iba llenando el corazón de dulce venganza. Era evidente que aquel loco muchacho de ayer, hoy un hombre próspero, no le había reconocido.

Paco, a su lado, les observaba con la taza de café humeante en sus manos, disfrutando de la mañana del sábado, después de una noche interminable de guardia, antes de irse a dormir. El Sol, recién levantado, entibiaba la suave brisa con olor a sal que ascendía del mar. La pequeña colina, que protegía sus casitas agrupadas en la cima, bañaba sus pies en el mediterráneo.

-Nuevos vecinos, Max... -dijo Paco mirando los rizos de la niña que reflejaban los rayos más atrevidos del sol pintándolos de miel.

Paco respondió al saludo de la madre levantando la mano y murmurando un buenos días amigable, mientras Max miraba de reojo a Carlos que descargaba los paquetes más pesados atravesando el pequeño jardín y dejándolos en la entrada de la casa.

Después de ocho años no había olvidado ese nombre grabado con hierro candente en su recuerdo. Su mirada, anclada aun en una noche oscura de verano, le devolvía paso a paso, descarnadas y nítidas, las imágenes que sembraron el dolor en su entonces joven corazón.

Aquella trágica noche, Luis y Max tenían que hacer la ronda por las callejas que circundaban la zona de la playa donde estaba la marcha. El cielo reposaba ahora después de un día abrasador y la luna, cautelosa, se había escondido tras una ligera nube para no ser testigo de lo que ya presentía. Tan sólo dejaba traslucir un halo de claridad mortecina que daba al callejón oscuro un ambiente irreal, rivalizando a duras penas con la opaca luz amarilla que escapaba por la puerta de los locales, abiertos aun a las cuatro de la noche.

Hacía varios días que estaban buscando una panda liderada por un tal Carlos, de 19 años, un tipo frío, se decía, de esos que pueden destrozar a alguien y tomarse un bocadillo después de terminar el trabajo, o se pueden ir a casa y besar amorosamente a los suyos mientras se sienta a cenar como si nada. Un cabecilla de un grupo de adolescentes marginados dedicados a la venta de droga. La semana anterior había habido un enfrentamiento en el que el único testigo recibió tal paliza que ahora estaba circulando por el filo de la muerte en un coma profundo del que nunca saldría. Los dos compañeros iban paseando en silencio, alertados por el miedo que acechaba en cada portal solitario.

Adentraron sus pasos hacia el final de la calle, que terminaba en unas escaleras llenas de botellas vacías de cerveza que destellaban puntitos de luz como estrellas dormidas en el suelo sucio, sin percibir unas sombras que les observaban confundidas con la pared pintada de negro del local más conflictivo del pueblo. No tuvieron tiempo de reaccionar, pues los que ellos intuían y buscaban ya les estaban esperando.

En un momento estuvieron rodeados por cuatro o cinco chiquillos con ademanes de viejos rateros que, crecidos y amparados por la noche y por la mierda que llevaban en el cuerpo, se abalanzaron sobre Luis cuando éste, en un gesto defensivo e inconsciente se echó mano a la pistola sin darle tiempo a sacarla. Lo inflaron a patadas, las hebillas de las chupas de cuero resplandecían como testigos mudos de las señales que las punteras de hierro de las botas iban marcando en su cuerpo acorralado. Max no corría mejor suerte. Luis, en un gesto desesperado intentó activar la emisora para avisar al coche patrulla, cuando Carlos, el único con claridad para ver lo que iba a ocurrir, cogió una botella, la partió en un canto de la escalera y se la clavó a Luis en el cuello apagando un gemido de muerte que salió de su cortada garganta.

Hubo un momento de silencio sólo roto por los últimos gestos patéticos de Luis que intentaba taparse el agujero que sangraba a borbotones. Era un esfuerzo inútil por retener la vida que se desparramaba en el suelo, mezclándose con los vómitos de algún borracho.


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Prefiero mujer fea para mi sólito y no bonita para todo el mundo
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fw
06/02/2021 19:36
gracias por los besos. cuidáos mucho. un abrazo

fw
06/02/2021 19:36
aquí seguimos, Mar. sin armar escándalos :-D

Mar
21/01/2021 17:29
Y que os he dejado un poemilla en el Olvidado Jardín. Besos

Mar
21/01/2021 17:24
Holaaaaaa!!! He vuelto a la casa abandonada ¿Hay alguien? Solo vengo a dejaros abrazos imposibles. y

Mar
10/01/2019 12:34
Otro Año, otras vidas... Os deseo a todos que sea Feliiz y que tengamos Salud y Trabajo. Todo con mayúsculas. Y abrazos a capazos.

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