© El Milagro de la Rosa Amarilla
Publicado por fw el Julio 22 2008 16:12:46
Hola! Me acabo de despertar después de una semana pletórica de días muy agitados.

Todo ha sido emocionante e imprevisible, y creo que si hubiese podido programarlo detalle por detalle, no habría salido mejor.

El intenso sol de la mañana me arrancó de los brazos de Morfeo, el dios del sueño, y el dialogo de mis nuevos dueños desde la cocina de la casa de mis nuevos dueños, terminó de despabilarme.

Al despertar, mi primera mirada fue para ese hermoso olivo centenario que vive allí cerca, frente a mí y que me dio la bienvenida más dulce que mis oídos hubiesen podido escuchar.

Anoche, después de compartir con él una charla tan prolongada que nos llevó casi toda la noche, cuando no podía evitar que la pesadez de sus arrugados parpados lo sumiera en ese sueño profundo que aún lo tiene atrapado, murmuró esas palabras con las que me robó el corazón y que nunca podré olvidar.

- "Sabes una cosa mi 'Rosinha Amarelha'? desde que era solo un pequeño brote asomando de la tierra me he venido preguntando cual es el sentido de mi vida . . . para que puede ser que esté aquí? porque vivo en este lugar? es mas . . . porque vivo? y ahora que te he podido conocer, después de tanto tiempo, supe que compartirla contigo ha sido la razón de toda mi existencia . . . ahora todo adquiere sentido y puedo comprender porque me sentía feliz aún cuando todo pareciese oscuro a mi alrededor. . . aún sin conocerte mi corazón te presentía y sabía que llegaría el momento." y mientras se dormía, su corteza pareció rejuvenecer y desperezó sus raíces para orientarlas hacia mi, haciéndolo con tal fuerza que se llegó a sentir temblar a la tierra.



Por supuesto que discretamente, como corresponde a una dama, acomodé mis raíces en su dirección, sabiendo que en poco tiempo podría encontrarme con las suyas, para entrelazarlas como los humanos estrechan sus manos cuando están enamorados.

Porque yo soy una rosa amarilla que hasta hace muy pocos días llevaba una vida aburrida y rutinaria en un vivero atiborrado de las especies vegetales mas variadas.

Nací hace un año de la unión por injerto de un brote seleccionado de un hermoso rosal amarillo con un pie de membrillo. Una junta que me hace fuerte y resistente a las pestes y a los cambios agresivos del clima.

No comprendía la forma retorcida de mi tronco, que me chocaba desagradable, hasta que mi nuevo dueño, me tomó desde allí mientras le decía a su mujer:- "Ves? es un rosal con manija. . . lo puedo llevar a pasear todas las tardes para que se distraiga" - y se rieron con mucha alegría mientras caminaban en dirección a mi nueva casa, justo enfrente del prado del viejo olivo.

Sin embargo para esas dos personas la mañana no parecía haber comenzado muy bien.

Desde muy temprano el dueño del vivero me había acomodado en un lugar preferencial del puesto de flores del mercado porque yo era el mejor ejemplar que tenían para ofrecer.

Desde allí los vi pasar dos veces antes de que repararan en mi, estaban distantes y parecían disgustados entre si. Se hablaban poco y lo hacían con frases breves y tajantes, las caras grises, los ceños fruncidos.

Eso fue así hasta que él reparó en mí: los ojos se le iluminaron y de la cara le broto una sonrisa contagiosa y la buscó a ella con la mirada, para llamarla con premura con los gestos ampulosos de sus manos.



Ella siguió distante hasta que reparó en mí y el sol pareció salir de nuevo solo para iluminarle la cara. Adora las rosas amarillas y parecía que desde siempre hubiese estado esperando para encontrarme.

No demoraron mucho para resolver la compra y sin demora, y conmigo a cuesta, se dirigieron, ahora alegres y decididos de regreso a su casa, que ahora también es la mía.

Eligieron con sumo cuidado el lugar a donde colocarme, hicieron un pozo adecuado para acomodarme, pero no apretaron bien la tierra a mi alrededor y algunas de mis raíces sintieron el ardor del aire libre y después me regaron con tanta agua que llegue a temer que me ahogarían, pero la felicidad de verlos tratándome como niños con un juguete nuevo, me hizo olvidar todas esas incomodidades.

Ya llevo tres días con ellos y estoy dispuesta a mostrarles toda mi belleza y lozanía, y por supuesto también a mi muy querido olivo centenario.

Me gustó cuando ayer por vigésima vez en el día me vinieron a visitar, compitiendo entre ellos para ver cual era quien descubría algún detalle apetecible en mi persona, pero lo que mas me gusto fue cuando él le dijo con la mayor ternura de su alma:- "Cielo. . . sabes que este rosal es milagroso? . . . recuerdas el día que lo compramos, . . . salimos a caminar solo para no seguir refunfuñando en casa. Hacia un buen rato que andábamos paseando nuestro mal humor, sin poder remediarlo hasta que lo encontramos. . . te das cuenta? yo creo que es un rosal milagroso, el del milagro de la alegría. . . no lo crees tu también?"

Ella solo le sonrió y sorteó el cerco que los separaba para estrecharlo en la intensidad de un beso y cuando parecía que lo iba a ahogar con su cariño, él se desprendió sin soltarse, para decirle que yo le había contado que estaba muy feliz de que fuese mi dueña, también le contó de mi romance con el olivo.

No se como puede saber esas cosas . . . en realidad no le conté nada, pero quien sabe, tal vez este señor pueda leer el pensamiento. No sabía que los humanos entendieran el lenguaje de las plantas.

Respiré profundamente y vi que el cielo claro y transparente era surcado velozmente y en todas direcciones por una bandada de golondrinas que están construyendo su nido en uno de los balcones de la casa a donde viven mis nuevos dueños . . . claro que ahora tendré que comenzar a llamarla MI CASA, pues ahora es donde moro, ahora es mi morada. No?