© Dos mañanas del mismo Sol
Publicado por fw el Julio 17 2008 14:15:24
Hay quienes pretenden ser ricos, y no tienen nada;
Y hay quienes pretenden ser pobres, y tienen muchas riquezas.
Proverbios 13; 7


Me ha despertado una música estridente con olor a marihuana. A mi lado duerme una chica desnuda, con tajada de fruta embadurnada de creyón en vez de labios, cabellos encaracolados que casi le tapan la cara; mitad real, mitad silicona. Ni idea sobre que tema hablamos, en caso de que hubiéramos hablado. Un pedazo de mañana se ha colado por las rendijas de la cortina en la sala, como si fuera la guardia civil y se ha enfadado por el desorden que reina. Me pregunto si la noche anterior en algún momento terminó; cuantos nombres conozco realmente de los que me rodean; a donde me estoy llevando los fines de semana; cual es la cometa que el aire empina delante de mis ojos por haber dejado la escalera del colegio en los primeros escalones: Mi coche de doscientos cuarenta caballos, el chalet en la playa que mis padres me compraron, el reloj que me da la gana, los Alpes, la estatua de la Libertad o la Torre Eifel. Pero estoy harto de luz y de mañanas. Ojalá el Sol se reviente y no quede nada.




Me gusta el olor a tierra mojada y el crujir de las cañabravas con el viento. Es agradable despertarse y escuchar los pájaros en la misma orquesta que la cascada. Tengo hambre porque anoche mi padre solamente consiguió unos ñames de malanga silvestre al lado de la cañada y los comimos hervidos con pescado recién desenganchado del anzuelo. Pero hemos guardado pan y pasta de guayabas así que el desayuno será de Reyes. Hoy seguiremos camino y probablemente lleguemos al pueblo bien entrada la tarde. Seguramente nos pagarán bien el cargamento de café y mi padre podrá clavar esos horcones y tendremos techo para mis hermanos más pequeños y entonces si que podré marcharme a la ciudad a buscar debajo de las piedras la forma de establecerme y tener un piso confortable, un coche lujoso y el reloj que me de la gana. Que bueno respirar oxígeno puro y amanecer al aire libre. Ojalá que el Sol nunca le falte a nadie.

Fin