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Vecind(i)ario, segunda etapa | Narrativa | el cuaderno
Publica© Flantains - EL DÍA MENOS PENSADO. 3
Sap
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Localización: Hispalis, España
Registro: 21.07.08
Publicado el 17-02-2009 12:06
EL DÍA MENOS PENSADO. 3




Mi vecina tira cosas por la ventana. Vive en una casa inusual, como ella, la planta de arriba está ocupada por un enorme hueco de escalera y su dormitorio, nada más; es por la ventana de esa habitación por donde tira cosas: pelusas llenas de pelos y polvo, papeles, envoltorios de píldoras y más. Es coja y viuda y arriba no tiene cuarto de baño así que también vacía el orinal por la ventana para deleite de las moscas, en pleno verano.

Conozco el hueco de esa escalera como la palma de mi mano, cada escalón, cada rellano, el pasamanos mugriento y el ruido de las pisadas espiralidoso al subir o al bajar, sé lo que se siente al asomarse a él y ver el abismo de una pesadilla.
—Pero vamos a ver, ¿a ti hay algún animal que no te gustaría ser?
—Sí sí sí sí sí.
—Cuál, no me lo imagino.
—Una mosca o, en su defecto, la rana que se la come.
—Hay más animales que comen moscas, ¿eh?

El camino empieza a verdear fuera de las rodadas y por las acequias, algunas grietas en el hielo, dejan ver correr el agua.
—Estoy hasta las narices de este sujetador, se me cae un tirante continuamente.
—Sí, reptiles ¿no?
—Eso es que lo tienes muy usado, mientras no se te salga la teta.
—Es que se me sale.
—Eso es que las tienes muy grandes.
—Qué más animales, a ver.
—Pues los gatos, por ejemplo, sin ir más lejos.
—No puede ser.
—Sí. —me lo dice mientras coloca el tirante en su sitio.

La simple idea de que mi gata se haya podido comer una mosca embadurnada de orines me quita el ánimo. El próximo día que me huela que ha tirado sus orines por la ventana se va a enterar, el próximo día que vea una pelusa de pelos inmundos rodando por la calle se va a enterar, el próximo día que vea una tableta vacía de sus ansiolíticos pegada a su puñetero charco de orines, se va a enterar.
—¿Es que ni gata se puede ser?
—Lo que te digo yo, hazme caso, lo mejor es ser vaca.

Vaya lata con la vaca, a lo lejos se ve el tejado de la taberna de Pablito, en diez minutos, aproximadamente, estaremos apostadas en la barra, de alguna manera lo que aporto yo a ese sitio es una síntesis de los orines de mi vecina, ya lo he asumido, las miro a ellas, a mi lado, tan felices y sonrientes.
—Y vosotras qué lleváis a la taberna de Pablito.
—Ufffff, lo que yo llevo es inconfensable.
—Eres una pardilla, reina, esas cosas no se cuentan, ni aunque se sepan.




© Flantains.
es.humanidades.literatura
16/02/2009
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